7/09/2006

BESTIAPLANETE

Hace unos días el tipo de la entrevista Frente a Frente dijo que en los noticieros de TCS no saldrían más imágenes de asesinatos. Además, aceptaba que en 4 visión sacaban este tipo de imágenes por ranking. Pero que no lo iban a ser nunca más.

Nunca más...hasta el asesinato en vivo y a todo color del policía baleado por un dizque estudiante. No vi ese video, pero mi hermana me llamó a la oficina en el momento justo en que lo estaban dando en vivo y me describió la escena una vez...dos veces...tres veces...cuatro veces. Ya para la tercera vez que me la estaba contando y repitiéndome “si bien cabal se ve cuando cierra los ojitos”...yo ya estaba pensando en la familia del policía, en el momento en que les hablaran para decirles que su hijo, esposo, papá, hermano, amigo y familiar había muerto por un disparo que le destrozó la cabeza. Le pedí a Dios por esa familia, y por el policía que se había levantado esa mañana como cualquier otro salvadoreño para trabajar por su país y por el sustento de él y de su familia.

No vi las noticias al mediodía. Vi el partido completo entre Portugal y Francia. En la noche me fui al cine a ver una película francesa. No tenía idea de que se trataba la película. Era de un Santa Claus asesino, y a una de sus victimas lo descuartiza y lo envuelve en regalos que luego se los da a los leones del zoológico. Mi estomago estaba revuelto y un tipo que estaba
cerca de mí me dijo “como si no tuviéramos suficiente violencia en este país”.

Muchos recordaron los hechos de la década de los ochenta. Otros amenazaron con denunciar antes las Naciones Unidas que el Frente no estaba cumpliendo con los Acuerdos de Paz. Tony le hecha la culpa al Frente. Los estudiantes dicen que se infiltraron otras personas que fueron los que mataron a los policías y destruyeron la propiedad privada. Otros dicen que es la misma derecha la que está haciendo estos relajos para justificar más adelante acciones de refuerzo en la policía.

Con echarse la culpa unos con otros no le devuelven la vida a los policías. Ni tampoco lo hacen estar repitiendo como “escenas exclusivas”, el momento justo de la muerte del policía. Creo que por dignidad y por respeto a la familia no lo hubieran hecho. Pero bueno, aquí la muerte es la que vende y tiene más valor que la vida misma.

Las manifestaciones de los estudiantes fue por el aumento al pasaje, el aumento al salario mínimo, el aumento a la energía eléctrica, el aumento de muertes, el aumento de maras, el aumento de más privatizaciones y todo lo que nos podamos imaginar.

A veces me fijo en una parada de buses que hay cerca de mi oficina que hay hasta 5 buses de la misma ruta esperando que sus enormes buses viejos se llenen, pues solo tienen como máximo diez personas en cada bus. No les provoca esto un gasto extra de combustible. Si están tan mal, por qué no modernizan la flota de buses viejos, para que a la larga gasten menos, y que aparte de atentar contra la vida de las personas, es uno de los mayores contaminantes ambientales que tiene nuestro país por la cantidad de humo negro que tiran. Por qué la Asamblea no dice nada, si no que les sigue dando más prorroga para que los cambien. Por que la Asamblea no hace un Plan de abstención de gastos. Cuánto gastan en viáticos, trasportes, gastos de representación, pago de seguridad, y otros lujos más. Por qué Tony no reduce su campaña de publicidad, en la cual nos tiene que estar restregando en la cara, como nunca antes lo había hecho ningún gobierno, que nos da el subsidio hasta para respirar. Hasta cuándo tendrá el valor de seguirnos endulzando los oídos, diciendo que vivimos en el país de las maravillas. Con un poco de entendimiento sabemos que las cosas no son así. Si miramos a nuestro alrededor nos damos cuenta que la realidad es muy diferente a la que dice Tony.

Pero bueno, “en este paisito me tocó nacer y no me corro...” como dijo aquel poeta. Y tampoco es para sentarnos de brazos cruzados, ponernos a llorar y esperar el fin. El Salvador lleva el nombre del creador de este precioso universo. Como país hemos tenido que aguantar y pasar todo tipo de pruebas. Lo que tenemos claro es que no queremos otra guerra. Queremos un país en paz.. y la paz la debemos construir entre todos.

6/12/2006

Del fútbol y otras cosas...

Mi interés por el fútbol, en los últimos tiempos, ha sido únicamente para el Real Madrid. Mi interés no es de que si le gana al Barcelona, gana la Champions, la Copa del Rey u otros títulos más. Mi interés es por los jugadores. Ese desfile precioso de hombres guapísimos y multimillonarios. De David Beckham quiero aclarar que viéndolo fríamente, y sin nada de hormonas femeninas, no es nada de guapo, la cara es fea, pero quizás en todo su conjunto, tiene un sex appeal, que me hace suspirar.

Para mi sobrinito, el Chirry, el Mundial de fútbol es conocer más de los 32 países que estarán jugando. Ha llevado la cuenta regresiva del inicio del Mundial desde principio del año. Ha bajado del internet la letra y música de los himnos nacionales de los 32 países que estarán participando. Y además, tiene el listado de los husos horarios, para saber a qué hora estará iniciando el mundial en diferentes partes del mundo. Claro, el viernes no irá a estudiar, ya le pidió permiso al Director del colegio. Quiere cantar los himnos nacionales de cada país. Del resto del mundial, no creo que vea ni un solo partido.

Para otros, el mundial será aprovechar los fines de semana para emborracharse viendo los partidos, reunirse con los amigos, olvidarse de la familia, gritar por selecciones de otros países, a falta de no poderse apasionar con nuestra propia selección de fútbol.

Me alegra saber que por un mes completo, los titulares de los periódicos y noticiosos no serán de matanzas, descabezados, ni de diputados haciendo malas señas, ni de jueces dejando libres a delincuentes, ni de los corruptos del gobierno, ni de la cuenta del milenio (que se me eriza la piel solo de imaginarme esa carretera de 300 kilómetros que desean hacer al norte del país), hasta los discursos y publicidad de Tony creo que estarán en sexto o séptimo puesto.

El fútbol es el juego universal. Cuántos millones invertidos. Casi el planeta entero esperando el inicio del mundial. Alemania contra Costa Rica o Costa Rica contra Alemania...Las mejores marcas del mundo. La FIFA más millonaria.

La publicidad haciendo de las suyas. Cuando Brasil quedó campeón en el mundial del 2002, uno de los jugadores se levantó la camisa oficial y abajo llevaba otra que decía “Amo a Jesús”, y luego la selección entera se unió para elevar una oración. Solo Jesús no pagó su publicidad. No la necesita. Y su nombre lo vieron millones de personas. Tampoco necesita que lo defiendan, y cuando lo hacen, convierten una película corriente de Hollywood en éxito de taquilla.

En fin, estamos a la puertas de que se comience a escribir otra historia. La historial del mundial Alemania 2006. Nuevas estrellas del fútbol, otras que se despedirán. Jugadas que apasionarán, jugadores guapos, piernas, muslos, sudor. La alegría de la victoria y la agonía de la derrota, como decía aquel comercial del 4.

Un mes entero de fútbol. El dios redondo en las pantallas de nuestros televisores. Mi pobre padre tendrá que conformarse conmigo para ver los partidos. Pero como dice aquel viejo y reconocido refrán: “La vida es como el fútbol...a veces se gana y a veces se pierde”.

5/23/2006

V de Justicia

Hace unos años, acompañé a unos periodistas chilenos a hacer un reportaje a Perkin. En el museo de la guerra entrevistaron a Cristina. Ella tenía 25 años, mi misma edad en ese entonces. Cristina comenzó a contar la historia de su vida durante la guerra. Mientras escuchaba su historia, pasaba por mi mente la historia de mi vida, y a pesar de tener la misma edad, una diferencia abismal nos separaba.

Cristina contó que a los nueve años tomó un arma en sus manos. Tuvieron que huir de su casa junto con su familia, con lo que comenzaba para ella un nuevo estilo de vida. Se unió a la guerrilla. Era parte del grupo de comunicaciones. En la radio, no solo leía informes y noticias, mandaba saludos de cumpleaños, declaraciones amorosas, y otro tipo de cosas un poco ajenas a la guerra. Así pasó desde los 9 a los 21 años, cuando se firmaron los Acuerdos de Paz.

Durante su entrevista, me recordé de mi infancia y de cómo en todo ese tiempo yo escuchaba de la guerra, pero como algo lejano que pasaba a miles de kilómetros de mi casa. Yo estaba con mis papás, iba al colegio, a la iglesia, los fines de semana a comer, al teleférico, al mundo feliz, a Salinitas, o a reunirnos con la familia. Dormía en mi camita, tenía una mascota, miraba la televisión y no tenía ni la más mínima idea, de que en ese mismo momento otra persona de mi misma edad estaba en una realidad completamente diferente a la mía.

Cristina hizo algo por el país, luchó en una guerra que no era solo de ella, ni de su familia. Era una lucha de todos por una igualdad de condiciones, respeto y oportunidades para todos.

Ya hace mucho se firmó la paz en nuestro país. Los movimientos sociales se han convertido en unas manifestaciones que ya sabemos que terminaran en caos vial, pinta de la propiedad privada, quema de llantas y de otras cosas, encapuchados, piedras y en un desfile de rojos, combinados con mareros para que hacer más relajo en las calles.

El gobierno está haciendo lo que quiere en nuestro país. Los intereses de unos pocos están por encima del bienestar de muchos. Se hacen y se reforman leyes que solo benefician a los mismos pocos. Los medios de comunicación están al servicio del gobierno, que de vez en cuando sacrifica a alguien para decir que sí hay justicia en el país y que no se permite la corrupción dentro de las instituciones del Estado.

Saber es poder. En los colegios y escuelas no inculcan la lectura, la historia solo es algo pasajero, sin llegar a profundizar en hechos que a saber si sucedieron. Aceptamos callados todo lo que nos dicen. El consumismo está por encima de la cultura. Nos tragamos todas las mentiras del gobierno y aceptamos nuestra realidad sin hacer absolutamente nada.

La firma de los Acuerdos de Paz puso fin al conflicto armado. Se sacrificaron más de 70 mil salvadoreños, más todos los que emigraron. Derechas e Izquierdas están sentados en la Asamblea Legislativa. Tenemos libertad de pensamiento. Pero la brecha entre los de arriba y los abajo es cada vez más grande. La riqueza sigue concentrada en unos pocos y la distribución de la riqueza llega cada vez a menos personas.

El Salvador es nuestra patria sagrada, es donde hemos nacido y amado; es el aire que respiramos‚ la tierra que nos sustenta‚ la familia que amamos‚ la libertad que nos defiende‚ la religión que nos consuela. Es blasón de héroes y mártires‚ reseña virtudes y anhelos; reverencia el Acta que consagró la soberanía nacional y marca la senda florida en que la Justicia y la Libertad nos llevan hacia Dios.

5/09/2006

Don´t call me gringo

Hace unas semanas, el esposo de una compañera de trabajo se fue mojado a Estados Unidos. El viaje le costó seis mil dólares...seis mil dólares..seis mil dólares. El coyote lo pasó por la frontera McAllen, Texas, uno de los pocos puntos fronterizos que han quedado “libres” para pasar más fácilmente. Los demás sitios como Tijuana y Mexicali se complican un poco por la construcción del muro fronterizo.

Al tocar suelo gringo lo detuvo la migra, pero luego lo dejaron libre cuando se dieron cuenta de que era salvadoreño. La migra le dijo que lo dejaban entrar porque su gobierno estaba agradecido con el nuestro, por los valientes soldaditos que está mandando a Iraq. Esta suerte no la tuvo otra persona que iba con él, porque era hondureño, y ese gobierno, sin conciencia pacifista, no tiene soldados en Iraq.

El esposo de mi compañera ya tiene trabajo en Virginia, y envía, como el resto de salvadoreños que viven en ese país, remesas al nuestro, y de este modo ayuda a su familia y le ayuda al país entero para que nuestra economía no se venga a pique.

Cuantas historias similares...cuantas historias se repiten día con día...cuantas historias se vienen repitiendo día con día en los últimos treinta o cuarenta años. Cuantos salvadoreños emigraron a causa de la guerra. Cuantos salvadoreños siguen emigrando para poder vivir mejor. Cuantas familias se siguen separando, viviendo por separado el sueño americano.

“Los hacelotodo...los vendelotodo”, como dijo Roque Dalton. ¿Alguien ha visto en alguna película de Hollywood, que la empleada domestica de la casa se llame Britney o Sharon? Se pueden llamar Juanita, Maria o Lupita, pero no pueden ser otras gringas. O los que lavan los carros, construyen la casas o recogen la basura, esos se llaman Juanito, Pedrito y José, pero jamás serán Tom o Brad.

Pero también hay Marías y Josés que poseen cargos ejecutivos en algunas empresas gringas. Pedritos y Juanitas que con mucho esfuerzo han llegado a ocupar cargos importantes en ese país del norte. Esos son ejemplos para el resto y el resto siguen trabajando en lo que los gringos no trabajarían.

Qué pasaría si el norte fuera el sur, como decía Ricardo Arjona. Qué pasaría si un día el Estado de California se quedaría sin salvadoreños, mexicanos, guatemaltecos y el resto de los 40 países que están al sur de Estados Unidos, como sucede en la película Un día sin mexicanos. Qué pasaría en El Salvador si nuestros hermanos mojados ya no enviaran sus remesas. Qué pasaría en Estados Unidos si nuestros hermanos mojados no trabajaran más en ese país.

Que pasaría si no se tendría que emigrar a ningún país para buscar un futuro mejor, Qué pasaría si no existiera la condición de mojado, indocumentado o ilegal, Qué pasaría si los mojados no fueran el estorbo de una nación que no sabe qué hacer con las reformas migratorias, porque a la vez los necesita para seguir siendo una nación poderosa.
Los mojados, ilegales, indocumentados, los salvadoreños, hondureños, guatemaltecos, mexicanos, nuestro tío, nuestra tía, el hijo, el papá, la mamá, el hermano, el amigo, el esposo, el que vive allá, a quien extrañamos, en la ausencia, en el pensamiento, en el corazón, la misma condición, los mismos sueños, los mismos ideales, seres humanos, los que vivimos en América, los latinos.
Nuestro mundo es la tierra

Mi mamá mandó a matar el palito de nance que había en el jardín porque botaba muchas hojas. El palito de nance daba sombra a la cocina, a una buena parte del jardín y llegaba brisa hasta mi cuarto. Ahora el palito ya no tira ni una tan sola hojita, pero el calor que hace en la cocina en la tarde es insoportable, al mediodía no se puede estar en el jardín y en mi cuarto hace un calor horrible.

Mis vecinos mandaron a matar el jardincito de la acera para hacerlo parqueo. Se ve un gran resplandor de concreto al mediodía. Mis otros vecinos, mandaron a matar unos palitos de aguacate porque botaban muchas hojas.

Los señores empresarios y millonarios del país, con la ayuda del gobierno, están matando toda la finca de El Espino para hacer más centros comerciales, más carreteras, casas y apartamentos de lujo. Cambiaron lo natural por el concreto. Cómo les irá a ir otra vez a las personas que viven en las colonias La Vega, Candelaria y otras aledañas, en este próximo invierno, cuando toda el agua que caiga no tendrá donde filtrarse, sino que será un río entero calle abajo. Claro como no son las casas de los señores empresarios, no hay problema. Lo bueno que Tony, que tiene un gobierno con sentido humano, les está arreglando las bóvedas para que no sufran tanto en este invierno.

No entiendo como arquitectos e ingenieros pueden construir colonias enteras sin dejar plantado un solo arbolito. Bueno, no pueden desaprovechar el espacio que ocupa un arbolito para dejar de construir una casita y que esto no les genere un ingreso económico. Construcciones en masa.

Lo que tardó cientos o miles de años en formarse, lo estamos matando en pocos días. Se han preguntado cuánto tarda un arbolito en crecer. Hay personas que matan por el simple placer de matar. Matan pajaritos, animales en peligro de extinción, matan bosques, áreas naturales para construir viviendas, centros comerciales y calles.

No cuidamos nuestro medio ambiente. Cuánta agua botamos al lavarnos los dientes. Cuánta agua gastamos cuando nos bañamos. Tiramos la basura al suelo. Decimos que el gobierno es quien tiene las calles sucias, pero quién tira latas, plástico y botes al suelo. Decimos que el gobierno no pone basureros en la calle, pero cuánto cuesta guardar la basura dentro del carro en una bolsita, y luego tirarla en un basurero. Dejamos que nuestros niños tiren la basura al suelo, porque es el ejemplo que les damos.

Cuánto costaría llevar nuestra propia bolsa de manta al supermercado y evitar que por una pasta de dientes ocupen una bolsa de plástico. El plástico tarda 500 años en descomponerse. Se han fijado cuánta basura generamos cuando compramos comida rápida. Se han fijado cuánto papel gastamos en la oficina. Se han fijado cuánta basura generamos en las reuniones donde servimos con platos y vasos “desechables”.

Se han fijado cuánta energía eléctrica desperdiciamos en nuestra casa y en la oficina. Han visto cómo está actualmente el Río Lempa, que ha dejado de ser el Río Lempa majestuoso de antaño, a convertirse en un pequeño riachuelo.

Se han fijado la nube de smog que está encima de San Salvador. Buses y vehículos particulares tirando cantidad de humo, sin tener la más mínima conciencia del daño que le están haciendo al medio ambiente.

Dios hizo al hombre y a la mujer para que cuidáramos de la tierra, no para que la matáramos. El calentamiento global es una realidad. La naturaleza está pasándonos la factura. No la hemos cuidado bien, nos aprovechamos de ella. Sufrimos inundaciones, huracanes, sequías, calor como jamás lo habíamos tenido.

Jugamos a ser dioses y pasamos de lo natural a lo artificial. ¿Somos más inteligentes que la naturaleza? ¿Nos necesita la naturaleza para crecer y reproducirse? Claro que no. Nosotros la necesitamos a ella, pero no tenemos conciencia de la importante que es. Sin embargo, la naturaleza lo sabe, y seguirá con o sin nosotros.

4/17/2006

La otra parte

Creo que puedes existir...
Sé que estás pensando en mí.
Te preguntas también que cómo soy y dónde estoy.
Yo pienso en ti.
Te imagino leyendo un libro, disfrutando de tu tiempo a solas.
Te imagino contemplando un precioso cielo azul o escuchando el sonido de las olas.
Te imagino alegre, lleno de muchas ganas de vivir y disfrutando de las cosas sencillas pero bellas que nos da la vida.
Te imagino riéndote al ver un par de niños jugar.
Te imagino pensativo al saber que las cosas no andan muy bien en este mundo.
Pero a la vez, te imagino dándole una segunda oportunidad a la vida, porque sabes que dentro de cada mala acción, hay mil acciones buenas.
Hoy he pensado en ti.
Hoy te he extrañado.
Quería tenerte a mi lado y apoyar mi cabeza en tu hombro.
Quería escuchar tu voz.
Quería sentir tus manos y tus brazos, abrazándome.
Te imagino en ese café que tanto te gusta.
Te imagino platicando juntos sobre cualquier tema, riéndonos juntos, durmiendo juntos.
Te imagino en algún lugar, pensando en tus recuerdos. Pensando en aquellas personas que has conocido y que creíste que esa persona era para ti.
Yo he pensado en cuántas veces he dicho " hoy sí, al fin llegó"...pero no eras tú.
Todavía no estás aquí.
Todavía tengo que esperar un poco más por ti.
Te imagino haciendo tus cosas.
Te imagino pensando en mi.
La familia

Fue una época maravillosa. La familia estaba unida y compartíamos momentos agradables. Momentos que se guardan en la mente y en el corazón.

Nací en 1973. Cuatro años antes, mis papás se habían conocido cuando trabajan en la Coca-Cola. En toda su vida, mi mamá únicamente trabajó tres meses. Y en esos tres meses fue que conoció a mi papá.
Mi mamá se crió en una finca de café en Chalchuapa. La señora que la cuidó, la trataba como si fuera su propia hija. En la finca tuvo personas que la cuidaban, cocinaban, lavaban su ropa y le daban educación.
Durante la época de "la corta" del café dice mi mamá que la finca era muy alegre. Los cortadores llegaban por la tarde a pesar el café y luego de eso les servían "una platada" de frijoles y "un rimero" de tortillas y por supuesto una taza de café.
En otras ocasiones, la señora que la crió, mandaba a llamar a los circos que llegaban para que en ese lugar hicieran las funciones. De esa manera ni mi mamá ni sus hermanos tenían que salir del lugar.
El bachillerato lo realizó en un colegio internado de monjas. Donde según las mismas palabras de mi mamá, la Directora la trataba bien. Quizás por las "camionadas" que recibía de naranjas y leña.
Al morir la señora, repartió la finca entre todos "sus hijos", y el pedacito que le tocó a mi mamá, le sirvió para comprarse la casa, casarse, tenernos a nosotros, pagarnos el estudio, la universidad, la ortodoncia de mis dientes, etc. Todo justo antes que los precios del café llegaran al suelo.
A la señora que trajo al mundo a mi mamá solo la he visto como tres veces. Por cuestiones de "amor y perdón" mi mamá la quiso conocer. Eso fue hace como cuatro años.
Mi papá nació al norte del país. En un bonito pueblo llamado Jutiapa. Dice que la primera vez que tuvo zapatos fue cuando tenía 15 años. Y se los dieron por una beca que se ganó para estudiar en la capital.
La familia de mi papá si que es grande. Aparte de él, mis abuelos engendraron ocho hijos más. Incluyendo el hermano gemelo de mi papá, del cual no tengo ningún recuerdo, ya que murió cuando yo tenía dos años.
Al nacer en un familia grande y dadas las circunstancias en que vivían, mi papá dice que comían todos con un huevo tibio y un "rimero" de tortillas y sal. A veces dicen que se aburrían de comer eso y que mi abuelo les decía " ya vendrá el buen con que..."

Si tenían una buena comida era con mantequita de cuche, la cual disfrutaban como un gran manjar.
En su humildad vivían felices. Mi abuelo tenía 8 manzanas de terreno y en medio había levantado la casita. Estudiaban en la escuela del pueblo. Y como sucede en esos casos, la hermana mayor de mi papá tuvo que comenzar a trabajar para ayudarle a los abuelos.
Mi abuelo, mi papá y mis tíos trabajaban la tierra y las mujeres cocinaban, lavaban y planchaban.
El agua que utilizaban era de un "nacimiento" que estaba en la montaña. Era un agua riquísima, pura y cristalina. El agua era abundante y la "pila" siempre estaba llena.
Recuerdo que mi infancia fue muy bonita. Tenía tíos y primos que me cuidaban y abuelitos cariñosos que me contemplaban.
A la finca donde se crió mi mamá fui pocas veces. Recuerdo los platos de porcelana, el estanque de agua y el olor a café.
La casa donde nació mi papá la recuerdo como el mejor lugar del mundo. Una casa llena de gente, abundante comida, tortillas, huevos, frijoles, carne, verduras, frutas y helada agua para bañarse.
Una vez le pregunté a una tía que porque nunca hicieron un baño, ya que para bañarnos lo hacíamos en la pila, a puro "guacalazos" y en camisón.
El servicio era una letrina y un matorral para necesidades pequeñas.
No importaba.
La casa era preciosa. La cocina de leña. La mesa de comedor en el corredor con una vista preciosa a las montañas.
Los cuartos, tres únicamente eran enormes. Uno donde habían 6 camas y donde nos acomodábamos para dormir, todos perfectamente. El otro cuarto era el de mi abuelita y de una tía y el otro el de mi abuelo.
Jamás les pregunté a mis abuelos porque no dormían juntos.
Al acostarnos era toda una aventura. Casi 10 minutos de "buenas noches abuelita", "buenas noches abuelito", "buenas noches tía..." buenas noches tío..." y así hasta pasar por toda la familia. Y mi abuelita nos decía: "quédense con una lámpara cerca por si se levantan a media noche" . y mi abuelo decía: "cierren las ventanas, no vaya a ser que se meta una culebra".

Justo antes del amanecer mi abuelita se levantaba a bañarse, a encender la leña, preparar el café, calentar tortillas.
Al acercarse a la mesa del comedor para el desayuno, otra aventura. "Buenos días abuelito", "buenos días abuelita", " buenos días tía...", "buenos días tío..." Y mi abuelita "buenos días hijita, que va a querer de desayunar?
No sé porque preguntaba eso. El buffet del desayuno era de frijoles, huevitos, quesito y lechita. Era todo un banquete, preparado por las dulces manos de mi abuelita.
Luego del desayuno a arreglar las camas y luego a bañarse. A veces se iba al pueblo a comprar queso o diferentes cosas para la casa.
Llegaba la hora del almuerzo. Sopa, pollito, arroz, tortillas, frijolitos. En la tarde, los grandes a dormir, remendar calcetines, planchar, poner a cocer el maíz, etc. Y los pequeños jugábamos "el pavo pavito pavo", "escondelero", "las estatuas de marfil", "chibola" o en el mejor de los casos, nos íbamos "al salto" a disfrutar de un agua riquísima de la quebrada, que para nosotros era el paraíso.
Luego llegaba la cena. Otra vez huevitos, frijolitos, cuajada, tortillas, leche y un riquísimo pan dulce.
Después las historias de miedo o leyendas, que nos hacían imaginar a esa señora de cabello largo, enormes "chiches" vigilándonos. O a su pequeño hijo panzón, con los pies al revés y enorme sombrero haciendo travesuras.
Y luego otra vez a lo mismo. "buenas noches abuelito", "buenas noches abuelita"....
En una ocasión mis papás nos dijeron que ya no íbamos a ir porque estaba peligroso. Mis tíos y mi abuelita se tuvieron que ir a Ilobasco y mi abuelito como todo buen hombre de campo dijo que a él no lo sacaban de su casa, que si lo mataban que fuera en su casa. No lo mataron por supuesto. Pero tuvo que atender a los que llegaban a pedirle comida. Entre hombres de traje verde y aquellos que luchaban por un ideal.
Cuando llegábamos a visitar a mi abuelita, escuchábamos historias un poco diferentes. Que habían matado a "fulano" y que a don "sutano" lo llegaron a matar a su casa, y que al hijo de doña "fulana" se lo habían llevado...
Una vez armados de valor y de estupidez, fuimos a visitar al abuelo. La casa estaba un poco diferente y la tierra estaba descuidada. El abuelo contaba que un helicóptero había tirado una bomba pensando que ahí estaban "los malos". Nos contó varias historias tristes y que el transformador de energía eléctrica se lo habían llevado.
Mi abuelo pasaba con candiles y decía que por las noches la casa era muy triste, pero que igual nadie lo iba a sacar de ahí.

Un buen día, después de doce años de darse duro, los señores decidieron firmar un documento que aseguraban la paz del país. Ese día vimos a través de la televisión como en el Castillo de Chapultepeque rojos y derechas se daban la mano. Y con eso mi abuelita regresó otra vez a Jutiapa.
Mi abuelito estaba contento, ya que tenía quien le lavara la ropa, lo cuidara y cocinara.
Una vez mas se comenzó a trabajar la tierra, criar gallinas, sembrar tomates, chiles verdes y todo lo que la tierra pudiera aguantar.
Algunos tíos y primos se fueron para el país de las maravillas y otros se han ido a hacerle compañía a Diosito.Mis papás siguen juntos después de 35 años de casados. Mis abuelitos están mas viejitos y un poco enfermos. Mi abuelo ya hizo la repartición del terreno. A mi papá le tocó un pedacito cerca de un río. Es bonito.
En ocasiones, me gusta recordar esa época maravillosa. Quizás por lo que aquella frase gastada y trillada dice ...." recordar es volver a vivir".

2/24/2006

La calle del pensamiento

Noviembre 28 de 1973, 11:45 a.m, nací yo. Una amiga de mi mamá quería que me pusieran Milena, pero cual mejor tradición y costumbre de estos países me pusieron igual que mi mamá, y “del Carmen” para que la Virgen me cuidara. Solo en una época ocupé mi segundo nombre, pero resultó que hasta yo me sentía algo rara que me dijeran “Carmen”, sentía que no era yo. Así que siempre me presento como Ena López. Mi otro apellido, que resultó que no era el de mi mamá, causó un poco de controversia en mi casa, ya que tendría que ser Hernández, pero mi mamá no quería ese apellido, sino que el de la señora que la crió, así que me dejó Portillo.

Mi papá es un hombre paciente y tranquilo, todo lo contrario a mi mamá que es una mujer muy impaciente y ordenada. Tienen 35 años de casados y han sobrevivido a varios disgustos y enojos. Ellos viven entre la iglesia y las actividades de la misma. Mi mamá trabaja como consejera en el Club 700, mi papá en una radio y los viernes tienen un programa en el Canal 25.

A pesar de toda su paciencia y tranquilidad, mi papá siempre ha tenido una afición demencial por la lucha libre. Recuerdo que cuando estábamos chiquitos a mi hermanos y a mí, nos llevaba a la “Arena Santa Anita”, a ver las luchas fielmente todos los domingos. Su frecuencia era reconocida por los luchadores y a veces regresaba a la casa con alguna “mascara” con todo y dedicatoria. Ahora solo ve las peleas por la televisión. También es aficionado al boxeo y he disfrutado con él algunas peleas, en especial las de Mike Tyson.

Mi mamá parece ser una señora muy seria, pero no lo es. Le gusta platicar y que le platiquen. Y cuando ya se ha ganado su confianza, resulta ser una buena amiga.

Tengo una hermana mayor que se casó hace 14 años, con el novio de toda su vida. Mi hermano, un año menor que yo, es el mejor hermano que uno pueda tener. No se mete en mi vida, ni le interesa si salgo o no, si tengo novio o no. Nuestro saludo es únicamente “que pasó?” y nada más. En ocasiones especiales sí tenemos diálogos mas largos, pero solo lo necesario.

Tengo dos sobrinos que los quiero mucho. “Kevo” es el más juguetón y desinteresado. Su pasión es jugar a la pelota, el Real Madrid y el play station. El Chirry es todo lo contrario, ordenado, estudioso, amante de la historia, los mapas y de la música clásica. Al Chirry le gustaría que yo tuviera ocho hijos...pero creo que le tocara esperar por mucho tiempo.

En mi casa siempre hemos tenido un cariño casi fraternal por los animalitos. Durante 13 años tuvimos un perrito que se llamaba “Cuqui”, era parte de la familia. Murió en la puerta de la casa, luego de ser atropellado por un carro. También han desfilados pericos, tortugas, gatos y en una ocasión, un amigo de mi papá, le regaló un cerdito. Mi papá le hizo una “porqueriza” en el jardín de la casa. Cuando lo llevaron era chiquito, rosadito y gordito, le pusimos por nombre “Pioquinto”, nueve meses después, el cerdito era enorme y un destazador, con instrucciones de mi papá, llegó en la madrugada y mi abuelita se encargó de hacerlo chicharrones, chorizos, fritada, carnita azada, costillas y todo tipo de carnes y aderezos para saborear al pobre Pioquinto. Esa madrugada, recuerdo que nos abrazamos con mis hermanos y mi mamá para llorar por el Pioquinto. Mi hermana fue la que más sufrió y no comió nada de la carne del cerdito. A mí, al ver la cantidad de chicharrones, se me quitó la tristeza y mi abuelita me sirvió una platada de chicharrones con tortilla.

Ahora tenemos un gatito, que lo encontró en la calle una amiga de mi hermano. Mi hermano le puso por nombre “Timon”, pero resultó que Timon es Timona, así que mi mamá le dice “Cipriana”.

Por razones que no comprendo, no tengo paciencia con los hombres. Creo que necesito un curso in-ten-si-vo de cómo tratar con ellos, ya que realmente no-los-en-ti-en-do. A veces recuerdo con mucho cariño a un novio que tuve hace ya muchos años. Era una relación de esas que ya no existen. Sus papás me querían bastante y mis papás también lo querían a él. Íbamos juntos a la iglesia y ese era nuestro mundo. Pero como las cosas no duran para siempre esa bonita relación terminó. Y luego, pues no he vuelto a tener otra relación igual a esa...bonita y tranquila.

Dicen que los amigos son más que hermanos, ya que están juntos porque quieren y Diosito me ha mandado muy buenos amigos, poquitos pero buenos. Recuerdo a mi amiga desde kinder hasta tercer grado, se llamaba Karla y era muy bonita: blanca, ojos verdes, pelito rubio. Hace ya algunos años la vi concursando en el evento de “Miss El Salvador” y quedó como primera finalista. Luego de cuarto a octavo grado tuve una amiga que se llamaba Xiomara. En el colegio le decían “pantera rosa” porque era delgadita, pelo liso y muy alta. Durante el bachillerato conocí a mi amiga Beatriz, solo que en esos años no éramos tan amigas como lo somos ahora. En esos años, teníamos en común nuestra afición a “Mickey Mouse” y a los “New kids on the blocks”, luego en la universidad ella conoció a Karla y con el tiempo nos hemos hecho muy buenas amigas.

Recuerdo Noviembres en la casa de mis abuelitos, cuando a mis primos y a mí solo nos interesaba jugar e ir al “Salto”. Recuerdo el sonido de las risas, el murmullo de voces en la noche, la leña del poyetón ardiendo, a mi abuelita haciendo marquezotes, a mis tías preparando el café y echando tortillas, a mi abuelito en medio de la “arada” trabajando la tierra.

Recuerdo la música de los Bee gees, las canciones de Mocedades, Eres tú y quería tener novio; las canciones de Abba, en especial “Chiquitita” y siempre lloraba cuando la escuchaba, chiquitita no hay que llorar...las estrellas brillan por ti allá en lo alto. Recuerdo los pantalones acampanados, pañuelos en las cabezas de mis tías y primas, ropa a cuadros, lentes de aros gruesos.

Recuerdos agradables de personas que ya no están. Los lugares que he visitado, gente que he conocido, amigos especiales de toda la vida, amigos en todo momento, ilusiones y desilusiones, un bonito atardecer, un cielo azul, una preciosa luna llena, una suave brisa, un rico chocolate, un delicioso cafecito, llorar sin tener motivo, reír hasta llorar, un gatito en las piernas, una comida con la familia, disfrutar con un buen amigo de una bebida que desordena el pensamiento, un rico masajito, un baño con agua calientita, historias de miedo, pláticas eróticas, leer un bonito libro, una llamada que te alegra el día, una mirada que hace nacer una ilusión, una plática con Dios, nuestro Ángel de la guarda, 31 años de vida. Una esperanza.

2/18/2006

Emoción por existir

Hago un recuento de mi vida, en especial de este último año, antes de cumplir 32 años, y quisiera poner en una balanza las cosas buenas y malas que he hecho, pero sé que se inclinaría hacia el lado oscuro de la fuerza, así que mejor no.

Tengo mil defectos y una o dos buenas cualidades, pero estoy segura de que cada día es una nueva oportunidad para tratar de hacer mejor las cosas.

Tengo amigos a quienes les he fallado, a quienes no escuché porque estaban escuchando mis problemas. Tengo amigos, que a pesar de la distancia, seguimos en contacto, y sigo creyendo que el mejor invento realizado hasta la fecha es el internet. Tenía un amigo a quien quiero mucho, y deseaba que me quisiera de la manera que yo quería, pero como dice Facundo Cabral, adaptado a mi persona, “allá va el hombre que yo quiero, con la mujer que él quiere”.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año y me doy cuenta de lo frágil y complicadas que son las relaciones con otras personas. Lo que me cuesta entender a una persona, escucharla, demostrarle que es importante para mí y que la quiero. Creo que soy la persona más simple sobre la tierra y a pesar de querer a alguien, creo que dejo ese amor en lo más profundo de mi ser, evitando de cualquier manera que salga a flote.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este último año, y sé que jamás es tarde para aprender, para decidir seguir estudiando. He disfrutado de los libros extraordinarios de José Saramago y los seis que he leído este año me han parecido fabulosos. He leído todas las lecturas que mandan en el grupo de superación en el que estoy a través de internet y digo, Dios Santo cuántas cosas tengo que mejorar.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año, y recuerdo a las personas con las que comparto mi día a día, la gente de mi oficina, a Don Chepin, que es un señor indigente que vive enfrente de mi oficina, en una casa abandonada, y con el que he tenido las conversaciones más extrañas y chistosas en este año.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año, y me doy cuenta de que no podemos hacer nada ante los desastres naturales. Se pueden predecir lluvias y huracanes, pero no se puede evitar que llueva, que haga erupción el volcán o que otro super, hiper, mega terremoto estremezca la tierra de nuestro país.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año, y me doy cuenta de que no quiero contrariar a mis padres, por lo que voy fielmente, contra mi voluntad, todos los domingos a la iglesia. Creo en Dios y en su palabra, pero no en la iglesia como una institución creada por el hombre, donde se comercializa la salvación.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año, y recuerdo esas pasiones y deseos que están en cada poro de mi piel y que afloraron sin ninguna lógica ni ningún pensamiento, donde la moral, los principios y las buenas costumbres no tienen cabida.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este ultimo año y me doy cuenta de que no tengo un circulo social, pero si tengo buenos amigos que los puedo contar con los dedos de mi mano, y le doy gracias a Dios por habérmelos mandado. Mis fines de semana no son de fiestas ni discotecas, lo mejor para el sábado en la noche es la película de Cantinflas y los domingos, Survivor. Me pregunto quién es el hombre de mi vida, quién será esa persona de quien me enamore y se enamore de mí, quién me amará y a quien amaré ¿quién llenará de primaveras este enero y bajará la luna para que juguemos? ¿quién me tapará esta noche si hace frío?

Hago un recuento de mi vida, en especial de este último año y le doy gracias a Dios porque siempre me envía a una persona especial en el momento justo, en el instante preciso, y que de una u otra manera me ayuda a darle vuelta a una pagina más de mi vida.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este último año y creo que dejé pasar algunas oportunidades. Creo que algunas veces dije cosas que no tenía que decir o que no dije cosas que sí tenía que decir. No he podido demostrarles a las personas que están a mi alrededor el cariño que les tengo y lo importante que son para mi vida. Aquellas personas que se toman algunos minutos para hablar conmigo, o que desde algún país me escriben un saludo o con quienes tenemos una platica por el msn.

Como lo he dicho soy la persona más simple, enojada, exigente, distraída, interesada, desordenada, indiferente, descuidada, aburrida, tacaña, amargada, resentida, lenta para manejar, antisocial y mil defectos más que me han podido conocer, pero si me reconocen una buena cualidad, espero que la recuerden más que todos mis defectos.

Hago un recuento de mi vida, en especial de este último año, antes de cumplir 32 años, y todos estos recuerdos son indiscutiblemente míos, y como habrán podido observar soy yo al final de todo, y yo misma me regaño y me aplaudo, y le doy gracias a Dios porque a pesar de todo, todavía puedo sentir una emoción por existir.

El Amargo del Pomelo de Nacho Cano

Oleo de mujer con sombrero...Silvio en El Salvador